lunes, 28 de octubre de 2013

Suéñame Contigo


Espera


Espera por ti yo regresare
abriré vientos y mares
atravesare desierto y selvas
espacios oscuros y claros
y romperé el límite imposible
porque nuestras almas se unieron
en un hasta la vida eterna


Víctor Julio Rodríguez Calderón

sábado, 26 de octubre de 2013

Tercera Carta a Luziana

Tercera Carta a Luziana


No se acaba usted de marchar y ya invoco de nuevo su regreso, le aseguro que su requerimientos y observaciones que me hiso en mi condición de un escritor, dejándome libre, me parecen justas y precisas, voy a pensar en mi nueva presentación, no dudo que a su regreso tendré una buena sorpresa.
Aquí estoy esperándola!
Suyo
Su Poeta

Víctor Julio Rodríguez Calderón

miércoles, 23 de octubre de 2013

Segunda Carta de Luziana


 Segunda Carta de Luziana

Mi poeta:

Dice usted que valla, que me esperan con los brazos abierto, marchare con todo el anhelo que siente mi corazón al encuentro y quiero resaltarle en esta carta no tema mi poeta, presente y futuro lo amo, lo amaré hoy todavía se me hace tarde, quiero que pase el tiempo corriendo, que mi ansiedad por llegar donde usted, no quiere esperar más.
Mi corazón palpita hasta el delirio.
Tuya

Luziana

Víctor Julio Rodríguez Calderón

martes, 22 de octubre de 2013

Segunda Carta a Luziana

Segunda Carta a Luziana

Veo en el tiempo que soy, un poeta que se rinde a las grandezas pasionales de una mujer,, ¿porque entonces no glorificar nuestro amor y quemar incienso en el santuario de Venus? Tú hablas del futuro, yo hablo de hoy, pienso que una mujer como usted trastorna con delicias, con caricias y lo que más quiero es su atención, una atención fina que me da.
La he molestado con mis poemas para que me mire, con esos ojazos grandes y yo sentir el placer de decirle cuanto la amo, todo el tiempo pienso en usted, cabalguemos entonces para llegar al final y abrir el compas para marcharnos y ser felices, nuestro amor… del poeta y Luziana cada vez se hace más grande, cada vez se hace más fina, envuélvame entonces con sus sentimientos y tenga la seguridad de que la espero, tengo los brazos abiertos, yo soy tu poeta, piensa en mí, que me tienes siempre…. a toda hora….. pensando en ti.
Te amo de corazón y de alma
Tú poeta 

Víctor Julio Rodríguez Calderón

lunes, 21 de octubre de 2013

Carta de Luziana

Carta de Luziana

Mi poeta:
Qué lindo, se acordó usted de mi, se me hace preciso responderle para tranquilizarlo, otra vez se equivocó nunca fue mi intención ofenderle me propongo ser clara y conducirlo por el camino limpio de las realidades, no vuelva a escribirme en ese tono que detesto, soy todo lo que soñó, no podrá conseguir satisfacción del amor sin mí, otras se lo negaron, yo se lo doy, le aseguro que solo tengo tiempo para pensar en usted, tome usted el tiempo preciso para pensar en mi.
Luziana 

 Victor Julio Rodriguez Calderon

Carta a Luziana

 
Carta a Luziana
Querida Luziana:
¿Sabes? No tolero que caigas en habladurías que a mí no trastornan mi sueño. Sí, soy un hombre divorciado, pero nunca fracasado. Es verdad, tengo diez hijos que adoro con toda alma.
¿Qué clase de mujer eres? Acaso una más del montón. Me hablas de tu orgullo eufóricamente; orgullo que no encuentro en ti. Voy a sentarme para creerlo, lo que sí puedo sentir es que parece que las desgracias te acompañan. ¿Soy una de ellas?
Hoy, después que hablamos me alegré mucho de ser su amante, creí que tenía el cielo en mis manos. Gracias por condenarme, si cree usted que así hace justicia, arme su tribunal seré su reo o su víctima. Considéreme su amor, usted tiene mi corazón, eso lo sabe, pero eso no la obliga a que se amarré a mí. Acá estoy esperándola, no sé de dónde sacó lo de la otra mujer que tengo aquí; Bien sabe que no hay otra que pueda deleitarme y darme la miel de la felicidad.
Dispensa mi terquedad.
Tú poeta. 
Victor Julio Rodriguez Calderon

domingo, 13 de octubre de 2013

Buscando Otro Amor

Buscando Otro Amor


Vine en busca de otro amor
lo busco puro, como el extasis,
que no sea fragil,
como mis otras fantasias,
lo quiero absoluto, verdadero, limpio,
como mi primer amor
claro he tenido otros amores;
pero no me he quedado en ninguno.
al paso del tiempo se han ido muriendo
dejando sólo el esqueleto de los recuerdos
queda mi fuerza, mi debilidad, mi paso que ignoro
lleva la ilusión sin los jalones sucesivos
de la vieja historia.
así es, busco otro amor y punto.
  Víctor Julio Rodríguez Calderón

Tal Vez


Tal vez la frialdad de las gruesas gotas de esta lluvia
me encierre en mis palabras.
Tal vez existan muertos que tengan el alma parecida
como la de los vivos.
Tal vez sea cierto que la eternidad mata
tal vez escape de mis pensamientos
para poder vivir con mis iras
acumuladas en el silencio
y mis circunstancias que se disfrazaron
para no herir mi alma.

Víctor Julio Rodríguez Calderón

lunes, 28 de febrero de 2011

¡Que importa!

¡Que importa! 


Que importa que me quede,
que importe que me marche.
Lo cierto es que el amor se muere,
lo cierto es que se deja de querer,
y uno no sabe porque
se deja de querer. 

Solo quedan grietas en el alma
y todo se convierte en un peligroso arenal
con ventisqueros inmensos en el desierto. 

Pero la soledad es el peor castigo
que nos deja el amor,
todos los días se hacen tristes,
todas las noches son despiertas,
y aunque uno no quiere mirar
las nubes grises del recuerdo,
el tiempo está ahí, tétrico, muy dentro del alma. 

El corazón pide amor,
pide un poco de sol,
pide amores nuevos,
pero no me engaño,
el amor que se murió, no se seca. 

Uno se vuelve mendigo de los recuerdos
y el viento siempre sopla
tratando de arrastrarse los recuerdos,
tratando de llevarse todo al olvido. 

Uno da a guardar sus sueños en la caja de su alma,
pero estos se pierden,
Todo, todo se vuelve triste,
tan triste que todo se hace cierto
y los recuerdos se convierten
en odios, rencor y hasta venganzas
y entonces para uno sentirse mejor; grita:
¡Ese amor no valía la pena! ¡No valía la pena!
Luego todos los amores son lo mismo
y ahí es cuando uno queda seco, sin alma.
Víctor Julio Rodríguez Calderón.

domingo, 27 de febrero de 2011

Amar así

Amar así



No tiene ventana mi dolor,
pero por sus rendijas
entra un amor lloviznado,
se mojan las tardes,
todo se llena de viento,
siento una sed insatisfecha
porque ha sido poquita,
poquita mi vida para amarte.

cuando se quiere así,
como te quiero y tu solo eres
un claro oscuro de patios y zaguanes,
no queda más que suspirar en la lluvia
como si siempre toda la vida
fuese una tarde vacía.
a veces en mi dolor discuto con dios
y entiendo que todo amor tiene su fin.

pero, el mío no, él es
como un agua que corre,
es como el mar, que en la distancia,
uno jura que se une con el cielo.
es mi culpa amar así
y el amar así solo causa dolores.
Víctor Julio Rodríguez Calderón

sábado, 26 de febrero de 2011

¡Adiós, Pues!

 ¡Adiós, Pues!

 
¡Vete pronto! ¡Vete pronto!
¡Ah! ¿Que llueve? ¡Uumm!
Demora entonces tu partida,
espera que la lluvia cese. 


Bueno, ya que te quedas unos minutos,
no te parece ¿si hablamos? 


¿Porqué no? te escucho. 


Oye, ¿que cosas no? ¿verdad?
nuestro amor fue tan poca cosa. 


¡Callate! ¡Callate!
No, no quiero escuchar. 


Claro, ¡la aculpa fue tuya!


¿Dices que te hice daño? 


Sí, recuerda aquellos días, meses, años.
tú los botastes por la borda. 


¡Vamos mirame de frente!
son tus modos, tus formas de pensar. 


¡Es cierto! ¡Muy cierto!
pero el olvido llegará pronto,
ya todo ha terminado. 


¡Creo! ¡Creo!
que tu y yo
solo fuimos un par de tontos,
¿No te parece? 


Bueno, si tu lo dices...
por eso, ¡No debemos sufrir!
es lo mas justo ¡Para los dos! 


¿Tontos? ¿De que sirve gritar ahora?
Toma tu café. ¡Cuidado! Está caliente.


¡Mira! ahora nos viene el olvido a los dos,
tu no recordaras el pasado, ni yo tampoco. 


¿Aaahh, si! cada uno será la sombra del otro
¡no crees! 


Dime y si vuelven a encontrarse. 
No, no borrame. ¡Busco otros tiempos! 


Oye, mira, ya escampó. 


Si, si me marcho. 


¡Adios, pues! ¡Que te vaya bien!
Se que marchas ¿Amandome!
Víctor Julio Rodríguez Calderón

viernes, 25 de febrero de 2011

La Voz del Viento

La Voz del Viento


El fuerte viento azota mi cuerpo
su bramido es monstruoso.
Mis ojos luchan por no cerrarse.
Alejado y solitario me sigue una voz
que me va desvaneciendo.
Olvido todo lo que está en mi conciencia.
Me siento hueco, derrotado, inútil,
de momento intento buscar mi resultado,
escarbo mi mente que quiere huir de mi cabeza,
comprendo mi razón para encontrarme de esta manera.

Debo aprender a vivir sólo,
lo tuve todo, exitos, aplausos,
canciones y poemas, pero quede atado
al ogullo, al triunfo.
Ahora me enrede en la amarga soledad
y la voz del viento se hace mas rumoroso.

Debo aprender que soy solo,
y que solo debo vivir.
¡Soy libre! ¡Libre!
debo seguir mi significado,
un fin mucho, mucho mal alto,
para que me vuelva a la vida,
sin mas tortura, sin mas aventura.
Víctor Julio Rodríguez Calderón

jueves, 24 de febrero de 2011

Te Amo, Te Amo, Te Amo.

Te Amo, Te Amo, Te Amo.


Te Amo,Te Amo,Te Amo.
Cuando te amo así, como te amo
me embriago de amor y veo como el sol brilla.
Quiero verte desnuda, asi como se desnuda la rosa,
cuando la hiere el viento para llevarla
al santo altar del inmenso cielo.

Te Amo,Te Amo,Te Amo.
Cuando te amo así, como te amo,
estoy todo en ti porque lo siento,
es como una llama que tiene un alucinante brillo.

Te Amo,Te Amo,Te Amo.
Cuando te amo así, como te amo,
voy sin rumbo, no tengo distancia,
no pregunto, no hay abismo fatal que me divida
solo quiero embriagarme con tu amor y tu fragancia.

Víctor Julio Rodríguez Calderón

martes, 22 de febrero de 2011

La Tristeza de la Noche Sola

  La Tristeza de la Noche Sola

Con mis sentimientos toqué tu corazón. 
Yo ahogaba mi amor inadvertido, éramos como un río.
Yo tocaba las orillas de la noche, tu buscabas lo más hondo.
La tristeza de la noche sola, no fue de amor, fue una noche vacía.
Ya mi amor no la llama, porque ella es el amor que pasa.
Los dos estuvimos en la tristeza de la noche sola,
fuimos dos mirando una sola estrella.
Soñando el sueño de un amor en vano.
Los dos con nuestros propios brazos
nos envolvimos en un solo cuerpo.
Fue una noche ajena, no nos dimos cuenta,
pasamos las horas siendo locos,
pensando en un amor que vuelva, porque fue un amor de noche,
sin amanecer, sin destino propio.
Fue una noche de estrella movedizas, noche de extraños
que vivieron en una noche un amor de solo un instante.
Fue la tristeza de la noche sola.
Víctor Julio Rodríguez Calderón